analiza el primer año de PPK

un cambio que suponía una mejora. No la veo.

Movistar cambió

Y el cambio me preocupa...

Publicado: 2017-07-15

No soy de los que odia a Movistar. Es más, debido a que trabajo en Sistemas, conozco y comprendo que muchas veces los aspectos tecnológicos fallan. A veces un cable se quiebra, un servidor se cae, un sistema operativo se cuelga. Uno muchas veces se puede pasar horas luchando contra una falla y, como no, muchas veces es un misterio qué causó el problema. 

De igual manera soy de los que entiende que Internet se cae a veces. Es normal, es parte de lo que pasa dentro del mundo de las Redes y Comunicaciones. Somos dependientes de la tecnología y eso nos hace vulnerables a los fallos. Lo peculiar de Movistar es que, en lugar de mejorar, cada vez empeora. Creo que el problema es que ha mordido un bocado muy grande y no lo puede masticar. 

El primer cambio de imagen, para nuestra satisfacción

Hace mucho tiempo decidí llevar algunos cursos de actualización sobre tecnología en Internet. Nada demasiado ambicioso en realidad, un poco de big data, machine learning, python para procesamiento de información. Cursos que cualquiera que se quiere actualizar tendría que llevar y que no requieren una conexión de velocidad europea o asiática. Debido a la velocidad a la que corre el día a día necesitaba llevar los cursos en línea. En ese momento tenía una línea de 4Mb (megabits). Adicionalmente a esto debía, por primera vez en mi vida, dictar algunos cursos generando videos y transmisiones en vivo. Era momento de ampliar mi velocidad.

Como si fuera un ángel venido del cielo, en esos días me llamó una operadora para ofrecerme, gracias a que yo era un cliente "exclusivo", una super oferta que se la hicieron a todo el mundo, claro: aumentar mi velocidad a 8Mb. en precio de promoción, para que pudiera navegar con total felicidad por el resto de mi vida. Evidentemente acepté. Aunque no notaba gran cambio en la velocidad me servía para ciertas cosas. Sin embargo para lo que yo quería hacer no era suficiente. A partir de ese momento Movistar me llamó y me llamó por nuevas y exclusivas ofertas. 

En una de esas llamadas le expliqué a la vendedora lo que necesitaba para ver qué otras opciones tenía. En mi ingenuidad, pensé que la señorita sabría algo del producto que vendía. Por supuesto no tenía idea qué era un megabyte, un megabit, qué era velocidad de subida y bajada y el equilibrio entre ambos. El sonido apresurado de las páginas que pasaba (o al menos lo que yo creía que sonaba) me dejaba claro que revisaba a velocidad sus apuntes tratando de no perder la venta. Finalmente acepté la super exclusiva promoción de 15Mb. Cuando esto no fue suficiente llamé a preguntar qué más me podrían ofrecer que no me costara un riñón. Al final la señorita que me atendió me aseguró que yo y mi familia (la cual no tengo pero ella asumió) íbamos a ser felices para siempre con una conexión de 30Mb. Para ello había que cambiar el cable, el router y en unos días tendría la solución a todos mis problemas. 

Durante un tiempo todo funcionaba más o menos bien. A veces fallaba, algunas veces habían problemas. Los técnicos visitaron alguna vez mi casa y me mostraron conectores oxidados que una vez cambiados solucionarían el problema o, el segundo técnico que venía por una falla repetida, culpaba al anterior de algo "no puso bien..." o "no configuró bien...". A veces mentían. Yo no les decía que sabía algo del tema y dejaba que trataran de justificar la falla con "una calibración del canal digital dinámico". Yo sonreía y lo dejaba ir porque me solucionaba el problema sin saber muy bien cómo. 

El problema en la actualidad es que el servicio echa agua por todos lados. El servicio técnico parece tener tres reglas

1.- Los técnicos no tienen idea de lo que pasa. 

2.- Las fallas se solucionan solas y los técnicos llegan cuando no hay ya problema. Miran y dicen cualquier cosa para dar por finalizado el servicio. Por supuesto la falla se repite. 

3.- Los mensajes genéricos del servicio técnico tienen hoy en día a la vieja confiable: "hay una falla masiva en la zona". Lo que no explica nada pero parece que calma a todos. 

Así, de los 30Mb. maravillosos que pago puntualmente todos los meses, en realidad disfruto de velocidades muy por debajo de lo legal varios días en el mes. Entre mayo y julio (mediados), de los 75 días de servicio he tenido problemas exactamente 25. 15 con conexión a velocidades entre 10Mb. y 1Mb. de los 30Mb. y 10 entre desconexiones y "fallos masivos en la zona". 

Las comunicaciones por tuiter son realmente de comedia. Aquí algunos ejemplos. 

Como se puede ver, vivo en una zona de guerra con constantes fallas masivas y tengo casi una relación íntima con el servicio técnico. Son meses de constantes comunicaciones. Es interesante que el problema de la caída de velocidad se da sin explicación alguna y los técnicos no tienen idea de qué se trata. 

Finalmente mis trabajos y estudios se han visto reducidos al azar. No tengo idea cuándo puedo atender a mis alumnos correctamente o cuando puedo ser un alumno correcto. Lamentablemente la dependencia de todos por este servicio hace que sus errores nos compliquen mucho la vida. Ya no estamos en una época donde Internet es vídeos, música y chat. Hoy dependemos del servicio para labores de trabajo que son importantes. Lo peor de todo es que los que tienen experiencia con otros operadores me dicen que no hay mucha diferencia con ellos. Denunciarlos solamente trae multas que pueden pagar sin problemas. La pregunta es ¿qué tenemos que hacer para tener un servicio medianamente decente?

La ley dice que es 40% de velocidad mínima. Yo estoy muy por debajo. Cuando baja la velocidad mis vecinos tienen el mismo problema por lo que es dudoso que sea falla de mi conexión. 

¿Quieres saber cómo está tu servicio? 

Te invito a que veas la condición de la tuya. 

Aquí la web con lo que deberías tener

Aquí la web con lo que realmente tienes



Escrito por

daso (Daniel Subauste)

Mulero convertido


Publicado en

Rincón del Insomnio

Un pequeño rincón donde se escriben ideas trasnochadas de noches sin poder dormir.